Niños jugando a ser Tony Croatto: El último fin de semana de febrero fue uno muy especial. No había podido sentarme a escribirles por que el ajetreo diario no me había dado la oportunidad, pero aquí les va.

Niños jugando a ser Tony Croatto por Soraida Asad Sánchez

En la escuela de mis hijas anualmente llevan a cabo la actividad del encendido navideño y se hace de un tema en el que los alumnos se educan y resaltan nuestras raíces puertorriqueñas, no es un show clásico. El teatro donde se llevó el cabo el show en los pasados años quedó seriamente dañado por el huracán María, así que después de este fenómeno, el espectáculo de Casa Montessori del Niño se retomó en febrero y en un escenario distinto.

Este año la presentación se tituló: Tony Croatto: “Un jíbaro Terminao”, un homenaje a este hombre nacido en Italia y puertorriqueño de corazón.

La emoción por esta presentación la sintió toda la comunidad escolar desde que se anunció la fecha, así que el 23 de febrero, el teatro de la Universidad Interamericana estaba lleno y la alegría se podía respirar.

De casa salió de una jíbara puertorriqueña, una bailarina de tango y una india taína. La jibarita bailó un ‘medley’ navideño de Tony, la segunda bailó tango al son del ‘Calzoncillo blanco’, y la pequeña fue una india taína, que formó parte de un grupo que representó nuestro origen y además le tocó instar a un grupo de indios taínos a la “ Guazabara”.

Decenas de niñas y niños subieron al escenario “jugando a ser papi” como mencionó Hermes Croatto, hijo del fenecido Tony, en un vídeo proyectado durante la actividad. La viuda del cantante estuvo presente y fue testigo de cómo años después de la partida de Tony, su legado sigue vivo.

¿A dónde voy con esto? A invitarlos a reflexionar en que los niños son un reflejo de lo que aprenden en la casa y en la escuela, y por esta razón, en ambos lugares se les debe inculcar valores, responsabilidades, respeto de manera multidireccional y amor por nuestra cultura, por nuestra historia.

En momentos en que hay tanto mensaje vacío presentaciones como estas son un aliciente. Estas líneas no le hacen justicia a la presentación que se dio allí. Los estudiantes hicieron sus presentaciones con mucho orgullo, los maestros se esmeraron en guiarlos y los padres nos encargamos de que los artistas estuvieran listos para la presentación. Tengo que destacar que hubo abuelas que aceitaron sus maquinas de coser y madres que sacaron sus dotes de costurera para que todos los estudiantes estuvieran con la vestimenta correcta.

Ahora la comunidad escolar espera con ansias el encendido de este año 2019, porque como todos los años, estos montessorianos hacen un espectáculo de calidad, que alegra hasta las carcajadas y emociona hasta las lágrimas.